El abril más extraño. Los pájaros libres y los humanos enjaulados. La lluvia tras los cristales repiqueteando y el tibio sol de primavera ni nos ha besado.
No pido la luna, quiero ver el mar que está a doscientos metros de mi ventana pero que ahora no es más que un pedazo azul entre dos edificios.
Tengo miedo. El miedo me da frío. Un frío que no se quita con ropas de abrigo ni al taparse hasta la nariz con una manta.
El frío que da el miedo al coronavirus, ese bicho microscópico que ha enjaulado a los humanos y ha matado nuestro mes de abril.

Me encanta tus reflexiones, Adela, siempre te he dicho que escribes muy bien, espero que en este blog puedas sacar todo lo que llevas dentro y que algún día se convierta en un gran libro, que sabes compraré, de las primerizas, un beso amiga
Me gustaMe gusta
Gracias. Primero tendrá que crecer este blog…pero todo se andará.
Me gustaMe gusta