Ante esta catástrofe estoy asistiendo a ver escenas que quedarán para la historia. Tantas personas que han fallecido, tantas que se han quedado sin absolutamente nada y se han salvado de milagro.
La naturaleza es muy cruel. Anoche no podía dormirme fácilmente pensando en los damnificados. Son pueblos enteros. Ayer vi en televisión al alcalde de uno de los pueblos afectados y mantenía una extraña serenidad. Narraba que el pueblo estaba sin luz, sin teléfonos… Debe ser muy difícil enfrentarse a esta situación y esperemos que nuestros gobernantes pongan todos los medios para conseguir que se restablezca y se reconstruya todo lo destruido.
Había muchas personas que pensaban viajar este puente de noviembre a la zona de levante y las autoridades han advertido para que no lo hagan. Hay carreteras cortadas. El tren no circula por la destrucción de las vías.
Felicito desde aquí a quienes están colaborando en las tareas de salvamento y búsqueda de personas desaparecidas. Tienen toda mi admiración y temo que esas cien personas fallecidas se vayan incrementando en las próximas horas.
Desde aquí mi solidaridad para todos los afectados.
