Todo el mundo suele relacionar esta enfermedad con temblores pero lo peor es la rigidez que le acompaña. Esta rigidez se instala incluyo en las cuerdas vocales e impide que la voz sea la misma.
Me preocupa esta enfermedad porque me están estudiando en neurología para ver si la padezco. El temblor me hace imposible escribir a mano y en el ordenador lo hago muy a duras penas, a base de retrocesos para borrar las letras que me sobran y reescribir lo que voy haciendo.
Este blog sigue activo y agradezco a quienes pasan por aquí que me sigan leyendo. Debido a ese posible Parkinson llevo meses que no retomo el blog como me gustaría. Ahora los médicos me piden calma y paciencia pues no tengo diagnosticada la enfermedad aunque mis temblores y rigidez son persistentes. Si, finalmente, se confirma este diagnóstico tendré que acostumbrarme a nuevas limitaciones…
Desde aquí un saludo a los que me leen. Seguiré escribiendo.
