El mes tan soñado sobre todo por los niños y tantos mayores que siguen con ilusión y lo preparan todo durante el mes.
Muchos otros se desploman ante las pérdidas que ha tenido la familia y también caen en su soledad quienes tienen lejos a los suyos.
A medida que avanza diciembre muchos se disfrazan del espíritu de la Navidad, mientras otros querrían pasar las hojas del calendario hasta febrero.
Tuve una infancia con poco espíritu navideño por determinadas circunstancias pero luego llegó mi hija y procuré resarcirme, ilusionarme y conseguí que la magia de la Navidad llenara toda mi casa .
En este diciembre no podemos contar con nuestra familia porque todos están lejos.
Me conformaré con unos pocos días en torno a la fiesta de los Reyes Magos y espero poder visitar a mi familia en Madrid lo más pronto posible para poder recibir y dar esos abrazos que curan.
