Las nubes

Hoy no me voy a ocupar de las nubes que vemos en el cielo, no. Me refiero a esas otras que muchos o, al menos algunos de nosotros, no terminamos de entender demasiado bien: las nubes de información.

Esas dichosas nubes que todos manejamos desde nuestros ordenadores, nuestros móviles, tabletas y todos nuestros artilugios informáticos: las de Google, Apple, Microsoft…(desconozco si hay alguna más, gracias a Dios) y que estos días me traen de cabeza, creo que a mí y a más de uno nos tienen bastante desorientados.

Ayer, sin ir más lejos, si buscaba en «la nube X» desde mi ordenador no encontraba mis archivos anteriores a agosto de 2022 (cuando cambié mi portátil por uno nuevo), sin embargo, buscando en esa misma «nube X» desde mi teléfono resulta que, por alguna misteriosa razón, que a mí se me escapaba, estaban todos los archivos ahí, absolutamente todos.

Naturalmente me fui a la cama horrorizada pensando si, como muchos de ustedes, habría tenido actualizadas copias de seguridad en mi disco duro externo hasta agosto o quien sabe hasta cuándo. Una sensación de agobio que era un poquito un sinvivir.

Estoy exagerando un poco la nota pero, entre lo que guardo en la nube de Google, lo que guardo en la de Microsoft y la de Apple, tengo un buen cacao. Quizás es culpa mía y no soy lo suficientemente organizada. En serio, me considero una persona ordenada pero las tecnologías me han superado y esto de las nubes tengo que decir que no me parece una cuestión fácil.

Hoy he aprendido y no es la primera vez que, por arte de birlibirloque, archivos y/o fotos desaparecidos vuelven a aparecer incluso al cabo de años, incluso cuando uno cree que los había borrado para siempre.

Lo mío se solucionó hoy, simplemente, cerrando y abriendo sesión. Ahora tengo todos mis archivos, los viejos y los nuevos: los anteriores a agosto y los que he creado desde entonces. Y tengo que decir que ni siquiera fue idea mía sino asesorada, ya ven, analfabeta informática, aquí me tienen.

Pero las nubes no van a poder conmigo. Yo nací antes que ellas. ¡No se rían!

Puntuación: 1 de 5.
Avatar de Adela Muñoz

De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

1 comentario

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar