Hace pocos años (creo que cuatro), con todo el cariño del mundo, nos regalaron un televisor de estos nuevos. Maravilloso. DEP, pues murió el 31 de enero. La avería era de seiscientos euros, no digo más.
Hoy mi portátil no enciende. No me lo puedo creer porque no tiene ni dos años…Es también muy completo y me da todo tipo de prestaciones.
Todo esto se debe a la maldita obsolescencia programada. Antes, hace años, un frigorífico te duraba toda la vida, ahora, con suerte, diez años.
Estoy muy disgustada y aunque hablo de «lo mío», desgraciadamente hablo de nosotros y el planeta. ¿O no han visto esos tristes cementerios de electrodomésticos impresionantes y gigantes? Por supuesto, toda esa basura de usar y tirar acaba en algún país del llamado tercer mundo.
Estoy tan disgustada y enfadada que no puedo ni explicarlo.
Estoy publicando desde mi móvil que, afortunadamente, no tiene tanto tiempo. ¿Para qué mencionar la vida media de los móviles?
A ver si puedo solucionar lo del portátil, sin él se me complican muchos proyectos. También este blog.

totalmente de acuerdo
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Menudo mundo estamos dejando…
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