Me robaron la primavera

No ocurrió de repente, se fue cocinando a fuego lento, durante tres años. Mi discreta locura estuvo sometida primero a mucho estrés, lo cual no me viene nada bien, por no decir que me viene fatal. Después, 2023 fue un año nefasto en el que caí en manos de un matasanos que me cambió toda la medicación de la noche a la mañana y me convirtió en una persona que no era yo y a quienes los más cercanos ni siquiera reconocían.

Cuando empezó este año la situación ya empezaba a ser grave, mi familia no sabía a quien acudir. Estaba claro que yo estaba cayendo, cayendo en la «locura». Y así fue como, en abril, acabé en un hospital psiquiátrico, yo lo llamaría «manicomio», durante seis largas, seis infinitas semanas. Sesenta y siete días en los que no entendía qué hacía yo allí, muerta de desconcierto a ratos y de miedo a otros.

Lo que para mí era racional no debía serlo para los doctores o tal vez no lo era… hasta que decidieron después de mucha medicación mandarme a casa para ver si mejoraba en un «entorno más favorable».

Y vaya si he mejorado. Desde el once de junio estoy en casa, he vuelto a mi vida, a mi hogar, a mis amigos de siempre. Y muy lentamente me voy recuperando.

No he tenido fuerzas hasta hoy para escribir en el blog. Ahora todo está volviendo a la normalidad. Un psiquiatra me ve cada semana en este proceso de recuperación y tengo confianza en él, parece empático. Tardaré un poco en recuperar mis rutinas: mi pintura, mi escritura, mis paseos… pero no tengo prisa. Estoy a salvo. He salido de ese «manicomio» y nada indica que vuelva a entrar nunca si me cuido.

He dudado un poco si contarlo en este blog pero este blog es mi vida y la salud mental no debe ser un tabú. Tengo una enfermedad, es cierto, pero no «soy» una enferma. La última vez que me habían hospitalizado fue en el año 2007…ha llovido desde entonces y me creía libre. Estaba equivocada. Mi enfermedad es crónica y me tengo que cuidar, el trastorno bipolar es grave y hay que aprender a vivir con él. No sólo yo, también mi familia, quienes me han dado un ejemplo de amor, apoyo y solidaridad inmenso en este tiempo tan difícil. Los verdaderos amigos han permanecido atentos a mis progresos lo que agradezco desde aquí a todos ellos.

Si conocen a alguien con un problema de salud mental, no lo discriminen, por favor. Es un ruego más que una petición.

#salud mental

#mujeres escritoras

Puntuación: 1 de 5.

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De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

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