El nombre era muy inquietante: «Estado de Alarma» y hoy se acaba, al fin. Me pregunto si debemos acabar con la inquietud que, unos más y otros menos, sentimos, porque el virus sigue ahí y las vacunas no han avanzado a la velocidad que sería deseable.
Siento que España es ahora mismo como un redil que van a abrir y van a salir todos los toros encerrados, inquietos, moviéndose por todas partes: a sus segundas residencias, a visitar a sus familias de otras provincias, a ver a sus amigos o hacer con ellos ese viaje tanto tiempo prohibido y planeado…
¡Ojalá no! El virus sigue estando ahí y depende de nuestra responsabilidad, únicamente de eso, que no vuelva a extenderse en forma de una nueva ola.
Y además, tengo que decir que no me convence nada esta España dividida con toques de queda según en que zonas, horarios de hostelería diferentes según en que sitios, ocio nocturno depende de no sé qué factor… No entiendo nada. Me parece bastante loco todo. El ciudadano de Burgos no sé si tiene menos riesgo que el de Madrid o el de Sevilla o el de Tarragona, pero lo que sí creo es que esa «libertad» que hemos sentido cacarear estos días curiosamente hasta la saciedad, parece que no va a ser la misma para todos y TODAS (no suelo hacer el desdoble gramatical pero aquí viene al caso).
Piensen, por solo poner un ejemplo, en esas camareras de las habitaciones de hotel, no tienen libertad para elegir. Si les toca en una zona de España, algunos hoteles permanecerán cerrados, y si en otra, se abrirán y se expondrán al contagio (muchas de ellas sin vacunar todavía porque no están en grupos esenciales o que les haya tocado ya).
También pienso en todos aquellos que abandonan en junio total o parcialmente el teletrabajo y volverán a abarrotar los transportes públicos (esos también están en su mayoría sin vacunar). ¿No podrían haber mantenido este Estado de Alarma hasta que el 70% de la población estuviera vacunada? Es una pregunta que me hago y que, a lo mejor, no soy la única que se la está haciendo por lo que me comenta la gente que me rodea.
Pero, en fin, en algún momento nos tenían que devolver nuestra cacareada LIBERTAD. Demasiadas presiones, me da esa impresión.
Yo me he sentido libre, a pesar de las restricciones porque consideraba que la salud era un bien mayor y que El Estado de Alarma era algo provisional. Pero es solo una opinión.
Buena suerte a todos. Cuídense.

«Responsables» ¿Quiénes son responsables? ¿Solo aquellos que actúan según el estatus impuesto estos días? Yo veo más responsable que aquel que tenga miedo o sea grupo de riesgo se quede en casa y no nos obligue a todos los demás a vivir como enfermos o encarcelados.
Desde mi punto de vista eso es «Responsable»
Me gustaMe gusta
Como verás, revisé la publicación y suprimí el término. Gracias por tu opinión.
Me gustaMe gusta
Discrepo totalmente de tu punto de vista. Por esa regla de tres, si estás enferma no acudas a urgencias no vaya a ser que te contagies. ¿Sabe alguien acaso dónde se encuentra el virus? No es cuestión de miedo, sino de prudencia y eso incumbe a toda la población.
Me gustaMe gusta
Amiga mía, cuánta razón y sensatez imprimes a tu crónica, si todo el mundo hubiese sido responsable desde el principio no habría sido necesario el estado de alarma, pero los humanos somos así, si no tenemos un guardia vigilando nos los pasamos todo por el forro. Yo ya veo en marcha la quinta ola dentro de unos días. Un beso.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias por tu comentario, María Jesús. Las imágenes de anoche, desgraciadamente, hablan por sí mismas.
Me gustaMe gusta