Yo no era así antes de la pandemia, no. Durante el confinamiento perdí cinco o seis kilos. Ya sé que a todo el mundo le daba por comer y comer pero a mí me dio por lo contrario, perdí el apetito por completo y me ha costado mucho recuperar casi mi peso pre-confinamiento.
Pero no es sólo mi imagen externa la que ha ha cambiado. Me he vuelto un poco más precavida, más ausente, tal vez hasta más triste. Este espectáculo de la pandemia me está dejando asqueada. Caras todavía cubiertas por mascarillas, abrazos cohibidos y hasta prohibidos, más miedo que antes a la muerte.
Ese miedo viene más que nada, creo yo, porque esta enfermedad ha venido acompañada de mucho sufrimiento. Le tememos más al sufrimiento que a la propia muerte y por eso tememos al Covid. Aunque ahora parezca que el Covid está menos cerca de la muerte desde que tenemos vacunas, yo sigo teniendo miedo y creo que, por suerte, mucha gente lo ha perdido por lo que estoy viendo los últimos días. Se está empezando a permitir que la gente esté en lugares cerrados como cines o teatros al cien por cien de su capacidad y, por supuesto, no tardaremos en ver los estadios de fútbol llenos de gente. La gente está perdiendo el miedo. No sé si con o sin razón. El tiempo lo dirá.
Pero yo he cambiado, ahora saludo distinto. Ahora ya no hay dos besos de protocolo obligado. Ahora pienso mucho antes de ir a un restaurante, antes de viajar, si debo o no hacerlo. Ahora cuando me cruzo por la calle con gente que va fumando o voceando sin mascarilla me aparto cuidadosamente (no lo puedo evitar, me asustan). Y tantos ahora, ahora, ahora.
Antes del Covid tenía una vida, ahora es otra.

Yo respeto tus sensaciones, pero lo que más mal nos está haciendo a todos es pensar siempre en lo mismo y eso se llama obsesión y ahí es donde está el problema, nos hemos obsesionado, unos más que otros….
Me gustaMe gusta
Tienes razón, cómo hemos cambiado. Pero a nivel individual, porque como sociedad, no hemos aprendido nada, pero nada de nada en siglos. Que pena me dan los trogloditas del siglo XXl henchidos de sus vidas vacías y sus cabezas llenas de tecnología. Un beso amiga.
Me gustaLe gusta a 1 persona