Abril

Aunque el otro día elogiaba junio, abril es el mes que más me gusta de todo el calendario. Debería haber puesto ese nombre a mi hija, tal vez estaría más satisfecha con éste que con el que lleva. Los padres nunca o casi nunca acertamos en esas cosas.

Un abril, ya muy lejano en el tiempo, me enamoré del hombre de mi vida. Era un abril cálido, soleado, la naturaleza lucía todo su esplendor. Lo recordaré siempre así. En otro abril, años después, decidimos casarnos ¿qué mejor mes?. Naturalmente, como dicta el refrán: «En abril aguas mil», aquel día de la boda llovió mientras celebrábamos la comida. Pero se quedó una tarde preciosa, sin una nube, o así lo recuerdo yo.

Este abril tenemos una ola de frío polar, incluso aquí, en el sur, hace un frío tremendo y llueve. El cielo está gris, casi blanco. La naturaleza está despertando del largo invierno pero no la puedo disfrutar más que días sueltos, mientras paseo con mi perro, que va olisqueando todas las florecillas salvajes que han crecido al borde del sendero por el que solemos pasar. Las hay de todos los tipos y colores, la mayoría pequeñitas y endebles. Morirán con los primeros calores de mayo,

El mar mantiene el azul oscuro, intenso, enrabietado de olas, como si fuera pleno invierno. No me acerco mucho estos días ni al levante ni al poniente, el viento es fuerte, venga de donde venga. No puedo disfrutar de la contemplación del Estrecho de Gibraltar.

Abril, abril.. llega ya, por favor, te estoy esperando con los brazos abiertos. Deseando pasearte, respirarte a pleno pulmón (suerte que no tengo alergia a tus flores, tus arbustos, tus árboles…) y déjame contemplar el mar. Lo empiezo a echar de menos. Marzo ha sido muy largo y lluvioso y abril va a ser un espectáculo de la naturaleza, sólo necesitamos un buen anticiclón detrás de otro, que se vayan instalando en la Península. Creo que los pantanos ya se han llenado razonablemente y la lluvia, que necesitaba el campo, también ha sido la suficiente, así que espero, aquí agazapada, bien abrigada, gorro incluido (para protegerme del viento) la verdadera llegada de abril.

Día cuatro, démosle tiempo al tiempo… Pero quiero abril YA.

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Avatar de Adela Muñoz

De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

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