Día de los Pacos

En mi casa había tres. Mi padre, deseoso de descendencia masculina estaba convencido de que su tercera hija iba a ser varón y hablaba tanto de «su Paquito» que lo transformó en Paquita, cuando nació. Era muy del estilo de aquella época aspirar a la perpetuidad del apellido. Las mujeres no contábamos demasiado.

Tuvo que esperar hasta su quinto hijo para recibir a Francisco José y pasearlo con satisfacción por todo el hospital, cosa que hasta entonces no se le había ocurrido hacer con sus cuatro hijas anteriores, tal era su orgullo.

Nuestra saga se cerró sin «paseo de hospital» con un sexto hijo varón, quien todavía hoy pensamos que recibió la bendición de llamarse Ángel porque lo es en realidad.

Pero, volviendo al Paco fundador de la saga, era un hombre nacido en 1930. Sufrió la guerra y el hambre de la posguerra de muy niño. Apenas sabía leer y escribir pero encontró un oficio como tintorero que ejerció toda su vida.

Se topó a mi madre en su camino y fundaron una familia, una etapa con sus luces y sus sombras en la que todos sufrimos mucho, pero hoy no es día de hablar de aquello. Terminó, como no podía ser de otra manera, en divorcio. Creo que mis padres fueron de los primeros divorciados de los ochenta.

El final de su vida nos llevó a la reconciliación y al perdón entre él y sus hijos y murió prematuramente debido a su enfermedad.

Hoy lamento no haber podido celebrar más cumpleaños (era ayer) ni más santos contigo. Quedaron muchas cosas por contar, muchos secretos por saber (eras experto en guardarte cosas), pero la vida nos privó de ti y tuvimos que aceptarlo.

Descansa en paz. Feliz día, donde quiera que estés, seguro que me estás leyendo. Los lazos que nos unen jamás se romperán. ¡Ojalá pudiera sentir una vez más uno de tus abrazos!

Avatar de Adela Muñoz

De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar