Insomnio

Desde niña no puedo dormir bien por las noches. Últimamente es como si tuviera un reloj biológico que me despierta inexcusablemente a las cuatro de la madrugada, sí, a las cuatro en punto.

Abro los ojos y miro el reloj digital de mi muñeca. Son las cuatro y ya sé que no podré conciliar más el sueño sino un duermevela hasta las seis de la madrugada. En esas dos horas mágicas veré mi reloj cada quince o veinte minutos y me desesperaré en la oscuridad intensa de la noche por no poder dormir. Sentiré la respiración tranquila de mi marido, que duerme plácidamente a mi lado, notaré el silencio de la noche, que es intenso, intensísimo; su oscuridad envuelta en las tinieblas que penetran por la ventana y cambiaré cien veces la postura buscando un relax que nunca llega. Quiero dormir pero no puedo.

Sólo aquellos que padecen insomnio pueden comprender la sensación de impotencia que se siente cuando se quiere dormir y no se logra. El cuerpo que se levanta ya cansado y lánguido a las seis y media de la mañana buscando el té caliente y las tostadas para enfrentar el día que está por llegar. Desayunar pacientemente esperando la luz del amanecer que no viene sino casi dos horas más tarde.

La casa está habitada a esas horas por el silencio mortecino de la noche y se rompe con la radio, acompañante fiel desde hace años. Me siento un poco sonámbula mientras preparo el desayuno deambulando por la cocina, somnolienta, solitaria y torpe en mis movimientos.

Nada puede combatir esta terrible maldición del insomnio. He tenido épocas en que lo he logrado durante unos meses a base de píldoras mágicas pero siempre vuelve, vuelve mi naturaleza, lo que soy de verdad, una persona que vive de noche con los fantasmas que habitan en la oscuridad y que se esconden durante el día.

Es como una maldición.

Puntuación: 1 de 5.
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De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

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