Música

No soy ninguna experta pero mi opinión es que a los niños, cuando se les enseña a leer y escribir, también deberían aprender a leer un pentagrama. En alguna ocasión me imagino la sensación de poder imaginar una música leyendo su partitura y me parece indispensable.

Por desgracia, mis conocimientos generales se limitan a la clave de sol, la blanca, la negra, la corchea… y no puedo recordar las nociones de lo que es un compás de tres por cuatro. Se supone que aprendí todo eso en el antiquísimo bachiller elemental además de los principales autores y obras de música clásica. Pero la realidad es que siento que ese momento ya era tarde. Hay que aprender cuando se aprende a leer. ¿Será tan complicado?

Y ya no hablemos de aprender a tocar un instrumento. Recuerdo la trasnochada flauta (de plástico, naturalmente, porque no nos podíamos permitir la de madera) y los «pitidos y chirridos» que la mayoría de mis compañeros emitíamos. Hay quien sirve para nadar, para cocinar, para coser, bailar… pero tocar un instrumento creo que es un privilegio de unos pocos.

Me gusta la música de los ochenta, la clásica (por nada del mundo me pierdo el concierto de Viena cada primer día del año, costumbre que debo a la influencia de mi madre), los cantautores, porque muchos tienen que ver con la poesía, el jazz y últimamente he descubierto la música de los 432 HZ y sus beneficios.

En sólo una ocasión he presenciado jazz en directo y es una experiencia que no olvidaré fácilmente: años ochenta, local bien ahumado y copas. Seguro que se hacen a la idea. Hace poco descubrí, gracias a una buena amiga, a Gerry Mulligan que, a pesar de ser uno de los grandes, yo ignoraba (porque muchas veces no me planteo a quien escucho sino lo que escucho).

A conciertos si he tenido la suerte de asistir, tanto de cantautores como de música clásica. La música se vive de otra forma en esos momentos.

Y volviendo a la enseñanza de la música hasta he leído en más de una ocasión que está muy ligada al aprendizaje de las matemáticas y que ayudaría mucho. Nadie parece tomar nota.

En fin, como empecé diciendo, no soy una experta pero sí lo suficiente como para que me escandalice que la asignatura de música sea tomada por muchos como una «maría» y, lo que es peor, cada plan de estudios en España va relegando y escatimando horas y recursos a un tema tan esencial. Nos preocupamos cuando nuestros hijos suspenden lengua o matemáticas pero confiamos en que, si no llega al nivel en música, el profesor lo pase por alto. Total…

Escuchen alguna música hoy y verán como se convierte en un momento feliz.

Puntuación: 1 de 5.
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De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

6 comments

  1. Tienes toda la razón, en casa mis hijos han salido musicales y músicos aficionados, tengo una gran suerte. Me ha encantado tu reflexión.

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  2. Adela, un placer visitar tu blog. Yo no tenía ni idea de música (solo sabía la que me gustaba y la que no). Pero durante la pandemia aprendí solfeo, bueno, a leer partituras y tocar despacito, muy despacito lo que leo. Nunca es tarde.
    Ya tenemos otra afición en común.

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