Efemérides

Tal día como hoy hace dieciocho años, tuve un grave accidente de coche del que salí ilesa. Viajaba sola por la carretera de Andalucía, desde Tarifa a Madrid, para asistir a una misa funeral por mi padre que se iba a celebrar al día siguiente, el 3 de octubre de 2003, haciéndola coincidir con el día de su cumpleaños.

Si fue casualidad o no que yo saliera ilesa de aquel trance nunca lo sabré. Lo que supe después es que el día 2 de octubre es el día de Los Angeles Custodios. Dice la iglesia que es el día más protegido del año. Verdad o no, a mi me protegieron. Volví a nacer.

Desde entonces celebro este cumpleaños como una nueva oportunidad que me dio la vida de seguir viviendo para terminar las tareas que seguro tengo en mi destino. En estos dieciocho años han ocurrido tantas cosas que me habría perdido, que me recorre un escalofrío. Sobre todo no habría conocido a mis dos últimas sobrinas, las hijas de mis dos hermanos varones. Sólo por eso doy gracias a la vida por esta oportunidad y he intentado vivir cada momento consciente de que podía no existir.

Es corta la vida. Cada día, a medida que envejecemos, se nos antoja más corta. En unos pocos años alcanzaré la edad a la que murió mi padre, que mañana cumpliría noventa y un años. Ya he sobrepasado la edad en que mi madre fue abuela y yo todavía no lo soy ni sé si lo seré. Estoy llena de proyectos personales, de ilusiones, mi mirada puesta en el presente para vivir cada instante pero también en el futuro para hacer planes.

Ahora sueño con ver pronto a mi familia porque no nos vemos desde 2019 y los recuerdos de ese año no nos agradables, hubo enfermedades y miedos. Sueño con ir a Barcelona y conocer la casa de mi hija que, por fin, tiene su propia casa (a los treinta). Sueño con proyectos artísticos que quiero que salgan adelante.

Y me permito soñar porque aquel 2 de octubre de 2003 no dejé mi vida en aquella carretera de Andalucía. Muchos ángeles estaban cuidándome. Seguro que uno de ellos era mi propio padre. Eso quiero creer.

Puntuación: 1 de 5.
Avatar de Adela Muñoz

De Adela Muñoz

Me gusta abril pero no soporto noviembre. Adoro a mi perro pero algunos me dan miedo y creo que es por sus dueños. Lo más importante es perseguir tus sueños pero sin perder de vista la realidad. Cuando elijo un amigo es para siempre. Cuando elegí a mi amor también fue para siempre. Lo más importante que he hecho en la vida ha sido dar vida.

2 comments

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar