Hace tiempo que me gusta esta música en general, hoy he descubierto, por ejemplo a Gerry Mulligan (altamente recomendable) a través de una amiga. Es un tipo de música que te permite alejarte de todo y, al mismo tiempo, puedo concentrarme, por ejemplo para escribir.
El más bello recuerdo que tengo relacionado con el jazz data de los ochenta y se produjo en San Sebastián. Sonaba Nina Simone y aquellos días y en aquella ciudad mi marido y yo decidimos casarnos. Tal vez sea por eso que el jazz siento que atrae positividad y alegrías. Últimamente pude escuchar un concierto en vivo y desde ese día el cuerpo me pide jazz.
No lo escucho, como hoy, estando en la playa porque es difícil competir con el sonido de las olas del mar. No he encontrado nada más relajante ni que me deje más hipnotizada.
Pero el jazz también me hipnotiza en ocasiones. Es como un juego de instrumentos que se hablan entre sí y nunca se equivocan ni se pelean. Definitivamente, me gusta el jazz.

Querida amiga, que disfrutes con tu descubrimiento mucho tiempo. Como tú comparto la pasión por la música. No hay nada más evocador para abrir la caja de la nostalgia que la música. Abrazos.
Me gustaMe gusta
Gracias, amiga, por compartir tus descubrimientos. Un abrazo.
Me gustaMe gusta